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Asco si, miedo no.

Ni PP, ni Bárcenas, ni Correa, ni el Bigotes, ni Caso Gürtel, Púnica, Lezo, Nóos, Brugal, Palma Arena, Caso Scala o Waiter Music… no.

Ni incumplir programas o compromisos éticos, ni mutar de la participación al oscurantismo, ni practicar la persecución política, ni atentar contra derechos fundamentales de las personas, ni usurpar la izquierda para dinamitarla, ni quedarse con el acta de concejal a pesar de haber abandonado la formación por la que se fue elegido… no. Nada de eso es corrupción aquí en Sanse.

Corrupción, aquí, en Sanse, va a ser el gasto de 150€ al año en el pequeño comercio de una vocal del Ateneo Republicano. Esa soy yo.

Corrupto es un colectivo que ha procurado ser austero, que todas sus actividades son públicas, que ha colaborado de la vida social, cultural y política del municipio, y que año tras año desde el 2011 ha presentado sus proyectos y justificaciones de gasto al Ayuntamiento, sin que nunca, ni tan siquiera a día de hoy, se le indicara irregularidad alguna.

Aún así, el  gobierno municipal de Sanse -formado por PSOE, Ganemos Sanse y Miryam Pérez- ha puesto bajo sospecha pública al Ateneo Republicano, porque el periódico El Mundo ha publicado el importe y contenido de las facturas de compra en un pequeño, pequeñísimo, comercio de Sanse, propiedad de una socia de la citada organización. Esa sigo siendo yo.

Da igual lo ridículo de las cuantías, no hablemos del margen de beneficio para no caer en la indignidad, ni de que Pan y Rosas cerró hace justo un año, acumulando 48 largos meses sin salario para sus dueñas-trabajadoras. Da igual, el Gobierno municipal insiste en hacer pública la necesidad de valorar la legalidad de las subvenciones otorgadas al Ateneo.

Da lo mismo que el Ateneo haya solicitado por registro explicaciones (que aun no ha recibido), porque el Gobierno Municipal, en su rápida huida hacia adelante, publica tan solo horas después en la revista La Plaza el sensacionalista contenido que deja en el aire la duda sobre la legalidad del proceder de esta organización. Pero esto no es corrupción, es transparencia.

Dice el periódico que tiene en su poder las citadas facturas, pero el Gobierno PSOE-Ganemos-Pérez no da respuesta a cómo han llegado esos documentos a manos del periódico El Mundo, cuando es el Ayuntamiento el responsable de su guardia y custodia. No seré yo quien se atreva a hablar de ilegalidades, o irregularidades, pero sí de cierto olor a podrido.

Pero parece ser que no solo el Gobierno de PSOE, Ganemos Sanse y Miryam Pérez tienen dudas sobre las cuentas del Ateneo (recuerdo que aprobadas año a año desde 2011 por el propio consistorio), sino que también para otros miembros del Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes, el Ateneo Republicano de Sanse es sospechoso de posibles ilegalidades, y una de las dueñas de Pan y Rosas, por ser vocal de esta entidad, también. Entre esos otros se encuentra Iván Cardador, miembro de Podemos Sanse y concejal de Sí Se Puede, con un fallo judicial por la expulsión unilateral de su compañero de grupo, Julián Serrano; o Pablo Melgosa, Coordinador de Comunicación del Grupo de concejales de Ganemos Sanse. Al menos así lo han manifestado en redes sociales, además de la publicación en la web oficial de Ganemos, del mismo comunicado que en La Plaza. Y tenemos muy presentes las palabras del señor Perdiguero, portavoz de Ciudadanos, en el pleno de 21 de septiembre, que califica el asunto de esta asociación republicana como una “mancha para el municipio”.

No pareciendo suficiente sembrar la duda sobre la honestidad y la legalidad del proceder de un colectivo, se atenta contra la ley de protección de datos ofreciendo públicamente nombres y apellidos de terceros, y, por si todo esto fuera poco, hay quien convierte en un arma la “usurpación” de identidad. Todo un catálogo de prácticas democráticas. ¡Sí, señores!

El hecho de suplantar la identidad de alguien es un delito, además de una sucia maniobra que delata la cobardía de quién tiene que esconderse.

Quienes usurpan mi identidad utilizando mi nombre para comentarios que jamás hice además también piden mi dimisión.

Me indigna y  me asquea que quienes probablemente están empleando el tiempo y el dinero púbico para esta absurda, sucia, maloliente, torpe, indeseable campaña de intoxicación, sean expertos en tretas opacas para situarse en puestos de poder. Y como no tienen escrúpulos usurpan organizaciones, siglas,  banderas, y  personas. Y no tanto por mandar, que no saben, ni mucho menos por tener capacidad de gobierno, y ni de lejos por querer transformar nada en el sentido de sus programas o soflamas electorales. Entonces, ¿para qué?

Busque el lector razones y las encontrará. La mediocricidad ha crecido terriblemente entre nuestros representantes políticos en las últimas décadas, y los nobles fines de la política han sido sustituidos por pueriles intereses particulares, eso sí, nunca reconocidos, aunque se les llene la boca de transparencia.

Alguien no identificado, oscuro, suplantador de identidades y de conducta delictiva, pide la dimisión de la vocal del Ateneo: esa continúo siendo yo. Y la risa se esboza en mi boca cuando pienso que alguien no identificado y que usurpa mi identidad crea que pueda darme miedo su burda manipulación de la realidad. Nada hemos escondido y nada tenemos que ocultar. Por tanto, aquí no cabe el miedo.

¡Continúen con su  juego, despreciables individuos! Continúen con ese juego sucio que nos da asco, pero no miedo. Porque no dejaré, ni dejaremos de expresarnos. No abandonaré, ni abandonaremos, la convicción de implicarnos, y estaremos aquí, en este pueblo y en este tiempo. No dimitiremos de recuperar una memoria de dignidad, ni de procurar una sociedad que sepa convivir con la verdad y en libertad.

Puedo ser ingenua, torpe, pero no corrupta.

La verdad sobre las cuentas del Ateneo y las compras en la tienda de una vocal de la organización se sabe y se sabrá públicamente.

  • Cuánto se gastó el Ateneo en Pan y Rosas se sabe: 598 € en cuatro años, unos 150 € al año.
  • Se gastó en conceptos aprobados por el Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes, debidamente justificados, y pasados los controles de la intervención municipal.
  • Se gastaron en el establecimiento de una vocal del Ateneo, una pequeña tienda que compartía con otra socia, mi tía.
  • De esos 150 € de facturación, el beneficio que pudo ir a los bolsillos de la vocal del Ateneo rondarían los 15 ó 17 € al año, una media de 1,30 € al mes.

Lo que no se sabe, pero podría también saberse, son las horas, los esfuerzos, los trabajos… entregados altruista y generosamente a proyectos colectivos y públicos, que quienes participen activamente de organización cualquiera conocen. Pero esto a los manipuladores, a los conformadores de mentalidades sumisas, a los destripadores de primaveras, no les interesa.

El señor Heras, primer teniente de Alcalde y portavoz de Ganemos Sanse, en el último pleno municipal celebrado tan solo un día después de que el periódico El Mundo publicara la noticia de la polémica, utiliza el término “ignominioso” (vergonzante, acción indigna) en la contestación a la pregunta del señor Perdiguero respecto al caso Ateneo.

Ignominioso pudiera ser que el Gobierno municipal ponga en duda la diligencia y responsabilidad de los trabajadores y funcionarios del Ayuntamiento, que durante todos estos años han supervisado y aprobado los proyectos y la justificación de subvenciones del Ateneo y otros muchos colectivos.

Ignominiosa resulta la actuación de un Gobierno Municipal que ni tan siquiera comunica al Ateneo el hecho de que su expediente va a ser trasladado a Asesoría Jurídica “para valorar su legalidad”.

Vergonzante es hacer pública la sospecha, y sembrar la deshonestidad, antes de comprobar la veracidad de los hechos.

Execrable es tejer una trama para atentar contra la dignidad, la historia, el compromiso y la memoria. Contra la verdad y la transparencia.

Escandaloso es no dar respuesta cuando te pregunta un ciudadano, un trabajador, una vecina, o el colectivo al que “acusas”.

Vergonzoso es todo este cuento. Cuento que ahora tendrán que contar, y hacerlo con letra grande, y en voz alta, para que llegue donde llegó la sospecha y la sombra de habernos corrompido.

Porque no somos corruptos, ni tenemos miedo.

 

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4 comentarios
  1. Rafae
    Rafae Dice:

    Como vergonzoso es que despidan a una trabajadora de Ganemos Sanse sin previo aviso y lo cubran con un puesto y medio con personas de su entorno lease amigos o familiares y sin publicarse cono se decidió en asamblea. Como vergonzoso querer criminalizar a una compañera porque venda al ateneo unos kilos de queso por 23 euros, como vergonzoso poner fotografías de personas que no tienen que ver con el tema con la única intencion de mermar su imagen, pero no lo conseguirán el pueblo conoce ya sus artimañas barriobajeras

  2. Begoña González Chicote Dimite
    Begoña González Chicote Dimite Dice:

    Vaya, así que los que acusan sin cesar y sin pruebas les molesta que les señalen por actos evidentemente corruptos ¡Qué ni se molestan en negar! Tienes un rostro de cemento. Ya que dices que ser corrupta te renta tan poco, podías dejarlo porque tú y tu famiglia hacéis un daño a la izquierda de Sanse increíble.

    Dais asco, efectivamente, pero ni miedo ni pena.

  3. Pececítos transparentes
    Pececítos transparentes Dice:

    ya que usted hace acusaciones tan graves, sería posible que los lectores y las lectoras de este medio pudieran saber quien las hace, para que así sus criticas puedan tener validez moral.

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