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Los trabajadorxs no somos los culpables.

El Comité 1-20 ha emitido un comunicado en relación a la crisis del coronavirus y las consecuencias que traerán a los trabajadores, trabajadoras y a las cuentas públicas.

Afirman que “No nos quedaremos de brazos cruzados observando cómo las consecuencias de la crisis del coronavirus recaen en lxs de siempre”.

Reproducimos a continuación el contenido integro del comunicado del Comité 1-20.

“Desde estas líneas, analizaremos las situaciones que se están viviendo en nuestros pueblos y barrios desde el inicio de la crisis sanitaria y las consecuencias derivadas de ello de cara al presente y al futuro.

A principios de enero nos enterábamos, a través de los medios, de que en China hacía su irrupción en escena el COVID-19, lo que en un primer momento sirvió para hacer la enésima consideración de superioridad moral sobre el sistema político-económico chino y lo exageradas de sus medidas para una “simple gripe” como se catalogó en más de un medio de (des)información de los que tenemos la desgracia de padecer en este país; poco más de mes y medio después nos estalló en las manos. Desde entonces, todos los días nos despertamos con nuevos datos que no dejan de crecer sobre nuevxs infectadxs, fallecidxs y, hay que decirlo también, recuperadxs.

Esta situación ha provocado lo que para cualquier persona con un mínimo de conciencia analítica era evidente: el colapso del sistema sanitario. Huelga decir que la mortalidad del COVID-19 no es ni por asomo cercana a la de otras grandes pandemias que han asolado el mundo a lo largo de la historia de la humanidad, si bien nos está sirviendo para comprobar una vez más, quiénes somos lxs prescindibles en el sistema capitalista. Y esto, en un estado como el español, que es uno de los eslabones débiles del capitalismo europeo, si no el más, se está mostrando de una forma descarnada. A nivel europeo se vuelve a demostrar nuestro carácter de comparsa, de playa para el resto y el nulo interés que suscitan los países del sur de Europa en ese proyecto económico, que no social, que es la UE. En ese sentido, la posición de varias potencias europeas, negándose a crear fondos de ayuda para gestionar esta crisis y ofreciendo días después ayudas en formas de créditos o de “regalos” (como ha expresado el gobierno Holandés) son otro claro ejemplo que nos lleva a reafirmar que no hay futuro para los pueblos y lxs trabajadorxs dentro de la UE.

Pero en el caso del sistema sanitario del estado español, el colapso (algo probable en una situación de pandemia) está siendo más sangrante si cabe. No olvidamos los últimos 15 años de recortes y privatización en sanidad, y en el caso de la provincia de Madrid, donde vivimos, es más extremo y tiene unos autores de sobra conocidos (los diferentes gobiernos del PP) y unos cooperadores necesarios (el PSOE). Son más de 3.000 puestos de trabajo de sanitarixs los destruidos en los últimos años, y si eso, en situaciones cotidianas, como un repunte de enfermxs en época de gripe, ya suponía las imágenes que todxs hemos visto, de enfermxs por los pasillos de los hospitales por falta de espacio y camas, era evidente que en una situación como la actual el desborde iba a pasar a ser un colapso de dimensiones que aún no podemos cuantificar. Mientras tanto, el gobierno autonómico (quien tiene la competencia transferida de sanidad) decide que es mejor la medicalización de hoteles privados en vez de acondicionar las plantas vacías de los hospitales creados durante la época Aguirre, algo que cualquier gobernante con un mínimo de conciencia social habría previsto, pero no es este nuestro caso. Destacamos también la postura cínica e hipócrita del ayuntamiento de uno de nuestros pueblos, San Sebastián de los Reyes, comandado por la entente socio-liberal ‘’Romero-Perdiguero’’ (PSOE-C’s), reclamando la apertura de la cuarta torre del Hospital del Norte, para intentar apuntarse un tanto aprovechando la tesitura, cuando en estos 12 años la plataforma en defensa de la Sanidad Pública de la Zona Norte no ha recibido apoyo ninguno por parte del gobierno municipal, ostentando en gran parte de estos años ellos el gobierno.

Por otro lado, entendiendo que la situación de la sanidad pública era ya débil antes de que estallara esta crisis, y sin caer en el discurso demagogo e hipócrita que desde la derecha más rancia de este país se está llevando a cabo contra el actual gobierno, queremos denunciar lo que realmente es achacable a este gobierno en la gestión de la crisis, y esas no son otras que las medidas económicas que se están llevando a cabo, dejando de lado la aparente (y bastante probable) falta de planificación con comparecencias casi diarias de ministros y presidente, presentándonos una nueva medida a tomar para paliar la crisis. Es evidente que todas las medidas económicas van encaminadas a salvaguardar los beneficios de la clase dominante, algo que no debería extrañar conociendo la propia naturaleza del régimen político actual del Estado español. Los 100.000 millones de euros que ha dedicado el gobierno para ayudar a las empresas, que contrastan bochornosamente con los 17.000 destinados a las ayudas a la clase trabajadora, van con cargo a los créditos ICO, es decir, el avalista es el Estado, por lo tanto, si la empresa, terminada esta crisis, no tiene dinero para devolverlo, la deuda la asume el Estado (todxs recordamos el rescate a los bancos y el dinero que jamás devolvieron) y por la propia necesidad de cuadrar sus cuentas a final de año, ese dinero tendrá que salir de otros sitios, por lo que otra oleada de recortes y de desinversión en políticas sociales está a la vuelta de la esquina, queriendo hacer recaer de nuevo sobre la clase trabajadora, lxs de siempre, la crisis sanitaria y la económica.

Significativa es también la postura unitaria de los sindicatos burocráticos, gobierno y patronal, aprobando la flexibilización de los ERTEs, para que, semanas después, la ministra de trabajo informe de que se prohibirán los despidos relacionados con la crisis… porque las empresas pueden acogerse a los ERTEs, es decir, que la factura económica la paga el Estado, es decir, todxs nosotrxs. Bochornosa a este respecto es también la postura del gobierno de Alcobendas, en este caso, la entente socio-liberal ‘’Sánchez Acera-Arranz’’ (PSOE-C’s); le faltó tiempo una vez comenzó esta crisis sanitaria para cancelar todos los contratos con las empresas externas que prestan servicios en los centros municipales, enviando éstas directamente a sus trabajadorxs en muchos casos, para semanas después anunciar a bombo y platillo que el dinero de las cuotas de los servicios que ahora no está prestando el ayuntamiento se devolverá; no hace falta indagar mucho para saber de dónde va a salir ese dinero.

Así pues, desde el Comité 1-20, rechazamos todas estas situaciones encaminadas a hacernos una vez más pagar una crisis de la que, como siempre, no somos lxs culpables. Esta situación de confinamiento necesario para frenar la epidemia de contagios no puede servir para perder la perspectiva de la realidad, ni para doblegarnos. Apostamos por una Sanidad Pública gratuita y universal, en contra de las voces fascistas que se alzan tratando de racializar el virus.

Frente a las medidas económicas que pretenden traer más miseria y precariedad a la clase trabajadora, defendemos que sean las empresas de beneficios millonarios quienes asuman el coste de sus trabajadorxs: ni despidos, ni ERTEs, ni cierre patronal.

Frente a la política del miedo y la militarización de las calles luchamos por una información veraz y por potenciar el concepto de comunidad, porque como siempre ha quedado demostrado, SÓLO EL PUEBLO SALVA AL PUEBLO.”

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