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No hay igualdad en la corporación municipal de Sanse

Sólo un partido político, el Partido Popular, presentó una mujer como cabeza de lista, si bien ésta renunció a su acta de concejala a las pocas semanas de las elecciones. El número de concejales es ligeramente superior al de concejalas, pero esta diferencia se acrecienta en gran medida cuando observamos la composición del personal de confianza de los grupos municipales. A excepción de Tatiana Jiménez (PSOE), el resto de portavoces en el Ayuntamiento son hombres. La Empresa Municipal del Suelo y la Vivienda (EMSV) también suspende en igualdad.

Se denomina micromachismo a una práctica de violencia en la vida cotidiana que sería tan sutil que pasaría desapercibida pero que reflejaría y perpetuaría las actitudes machistas y la desigualdad de las mujeres respecto a los varones, es decir, las sutiles e imperceptibles maniobras y estrategias de ejercicio del poder de dominio masculino en lo cotidiano, que atentan en diversos grados contra la autonomía femenina. Suele aplicarse al ámbito de las relaciones personales, en concreto las de pareja, si bien es atribuible también a otros espacios. La política municipal es un claro exponente de este tipo de discriminación, y San Sebastián de los Reyes no sale muy bien parado en lo referente a igualdad en la corporación.

El número de concejales es de 15 hombres y 10 mujeres, y sólo Ciudadanos tiene más mujeres (2) que hombres (1), si bien el salario de su portavoz, Miguel Angel Martín Perdiguero es un 20% superior al que correspondería a sus compañeras si tuviesen la liberación completa. El caso opuesto es el de Sí Se Puede, cuyos dos concejales son hombres. En el caso de Izquierda Independiente, antes de la renuncia de Miryam Pérez a seguir en la disciplina de dicho grupo, había los mismos concejales que concejalas, dos, y en el resto de grupos es superior el número de varones.

Peor aún en el caso de los asesores

Pero estas diferencias son aún más sangrantes en el caso del personal de confianza de los distintos grupos municipales. De los 14 asesores que había antes de que Narciso Romero cesara a 3 del grupo de Izquierda Independiente el pasado viernes, el 78,5%, 11 de ellos, son hombres, y sólo 3 son mujeres, que además ocupan puestos de auxiliar administrativo, los más bajos en el escalafón y, por tanto, peor retribuidos (27.435,94 € brutos anuales en 2016). Si nos fijamos en los directores de los grupos municipales, los 3 que había eran hombres, y su asignación superaba los 51.000 euros. Ocurre lo mismo en el caso de los coordinadores: los 5 puestos de este tipo estaban cubiertos por varones, y su asignación durante el pasado año ascendía a 43.766,94 euros brutos, un 60% superior al de los administrativos de los grupos.

Si reparamos en los cargos elegidos a dedo dentro de cada partido, quien peor parado sale es el PSOE, pues los 4 con los que consta su grupo municipal son hombres. Tampoco hay presencia femenina en el caso de Ciudadanos y Sí Se Puede, si bien estos grupos al estar en la oposición sólo cuentan con un auxiliar administrativo.

No sale bien parada tampoco la representación municipal en el Consejo de Administración de la EMSV. De los 9 miembros que pertenecen o son nombrados por los partidos políticos sólo 2 son mujeres, las representantes de Izquierda Independiente y Ganemos Sanse, si bien esta última sustituye al consejero original de la formación, un hombre, que dimitió el pasado otoño.

En definitiva, la corporación municipal, a pesar de que la igualdad efectiva es uno de los ejes prioritarios de los programas de la mayoría de los grupos y del acuerdo de gobierno del tripartito (hoy ya bipartito), suspende de manera rotunda en lo que a paridad se refiere. El deseo de “un Ayuntamiento comprometido con la Igualdad de género en todas sus áreas” no deja de ser una quimera si desde los grupos municipales no se toma conciencia, real, del problema, y se predica con el ejemplo.