lolodos

Ya tenemos al primer reportero

Esloquehay ha investido a Lolo como el primero de sus reporteros. Manuel del Pozo –Lolo- es el alma mater de Esloquehay, el gran artífice de “un proyecto colectivo en el que nadie es alguien sin el todos”, un proyecto editorial que nació hace apenas diez meses y que va creciendo, poco a poco, cada día. Hasta el punto de que ya hemos superado –quién nos lo iba a decir- los 100.000 usuarios únicos. [En la foto, a la izquierda, el maestro que ofició la ceremonia de la investidura (más que maestro, un aprendiz), y, a la derecha, Lolo, Primer Reportero Esloquehay].

Esloquehay surgió de la decepción. La que nos embargó a unos cuantos de nosotros tras comprobar que las dos candidaturas de izquierdas de este pueblo –Sí se Puede y Ganemos- habían traicionado sus principios. Decidimos pronto convertir la desilusión en acción y acabamos alumbrando –animados por un montón de gente, que justo es decirlo- este medio de información y opinión local, un medio que nació para contar: para contar lo que otros no quieren que sepas y para contar, también, lo que hay que contar.

Esloquehay hizo en fin virtud de la necesidad, transformó la decepción en informAcción y lleva ya diez meses denunciando a los que no nos representan, a aquellos que le suben el sueldo un 25% a tres concejales, pasean por las calles del pueblo de la mano de los legionarios, matan mosquitos a cañonazos, o censuran exposiciones. Esloquehay ha recibido amenazas y ataques de hackers a lo largo de estos meses, pero ni ha cejado en el empeño, ni lo va a hacer.

Y por eso acabamos de investir a Lolo
Manuel del Pozo es barrendero de pueblo, de este pueblo, y ha sido el gran artífice de este proyecto. Artífice grande, junto a otras ocho o diez compañeras, y compañeros –de orígenes y oficios la mar de diversos-, que un día creyeron que esto era posible y que, al día siguiente, demostraron que efectivamente lo era. Pusimos el dinero entre todos, elegimos entre todas el nombre -Esloquehay-, y entre todos estamos contando esas historias que silencian sin vergüenza en el Canal Norte y La Plaza, esa revista que cada día se parece más al No-Do.

El caso es que un buen día uno de los nuestros –el hombre de las performances- propuso empezar a investir Reporteros Esloquehay. ¿Y por qué?, preguntamos. “Porque el periodismo se hace en la calle”, contestó. Así que la propuesta salió adelante y entre todos decidimos que el primero había de ser Lolo, emblema del periodismo que quiere hacer este medio, periodismo de andar por las calles, periodismo limpio, periodismo barrendero, que sabe de las hojas del otoño, de los vasos de plástico en las fiestas, del frío en el invierno y de la gente por la calle.

Y eso fue lo que hicimos
Investimos hace unos días a Lolo como primer Reportero Esloquehay. Lo hicimos en el bar Máximo -¿dónde mejor?- y en el marco de una ceremonia tan breve como intensa. Lolo es, en fin, el primer Reportero de la que deseamos sea una sucesión larga de hombres y mujeres de este pueblo que queremos convertir en periodistas, en Reporteros y Reporteras Esloquehay.

Porque queremos que sean ellas las que escriban la historia que quieren ocultar los otros, los que aprueban Leyes Mordaza, los que encarcelan titiriteros y monopolizan los medios;

sí, queremos que sean ellos los que escriban la historia que quieren ocultar los que secuestran asambleas, los que intentan hackearnos, los “independientes” que censuran exposiciones y canales norte.       

En fin, que hemos nombrado a Manuel del Pozo –Lolo- Primer Reportero Esloquehay. Eso sí, antes de investirlo, Lolo ha tenido que darle el sí –un sí explícito y en voz alta y clara- a nuestros principios. Son estos.

  1. El izquierdista gilipollas nunca critica una medida política que haya impulsado un partido de izquierdas, aunque esa medida sea una mierda. ¿Prometes, Lolo, no hacer caso jamás de planteamientos como ese y ejercer siempre un periodismo libre, honesto, y con el ánimo y el horizonte siempre, siempre veraz?
  1. El izquierdista gilipollas –como el periodista gilipollas- besa manos y lame culos por el solo hecho de que lleven puesto el logotipo de su izquierda. Y es que el izquierdista gilipollas –como el periodista gilipollas- coloca su lealtad en una bandera, en cuatro siglas o en un líder supremo. ¿Prometes, Lolo, ser solo leal al periodismo de Esloquehay, periodismo libre, honesto, y con el ánimo y el horizonte siempre, siempre veraz?
  1. El izquierdista gilipollas –y el periodista gilipollas- se calla las verdades que cree que pueden beneficiar al enemigo. Se las calla (dice) porque pueden beneficiar al enemigo, cuando, en realidad, lo que no quiere es que sea la gente la que decida qué beneficia y qué perjudica a qué enemigo. ¿Prometes, Lolo, no callarte jamás verdad alguna por ese motivo y ser solo leal al periodismo de Esloquehay, periodismo libre, honesto, y con el ánimo y el horizonte siempre, siempre veraz?
  1. El izquierdista toooonto –y el periodista toooonto- construye su discurso con sombras y siluetas porque cree que así –silenciando lo oscuro que hay en él y en su proyecto- puede beneficiar a su causa. Construye su discurso con sombras y siluetas y no con luz, honestidad y taquígrafos, que son las únicas herramientas del buen periodismo. ¿Prometes, Lolo, no construir jamás tu discurso con sombras y siluetas y ejercer siempre el periodismo de Esloquehay, periodismo de luz, libre, honesto, y con el ánimo y el horizonte siempre, siempre veraz?
  1. El periodista tonto solo mira lo que le señalan y solo mira por donde le dicen. ¿Prometes, Lolo, mirar siempre más allá y ejercer siempre el periodismo de Esloquehay, periodismo libre, honesto, y con el ánimo y el horizonte siempre, siempre veraz?
  1. El periodista tonto solo habla de lo que le cuentan y solo cuenta lo que le enseñan. ¿Prometes, Lolo, hablar por los que no tienen voz, por los que no cuentan; prometes Lolo ser su voz –intentarlo siempre, siempre- para así ejercer siempre, siempre el periodismo de Esloquehay, periodismo libre, honesto, y con el ánimo y el horizonte siempre, siempre veraz?
  1. El periodista honesto, el periodista libre, el que no tiene precio, porque tiene un valor sencillamente incalculable, el periodista que está hecho de pueblo y de barro y de calle, ese, es el que mira siempre al fondo, a lo oscuro, para traerlo todo a la luz y que sean todos –todos y todas- testigos y jueces de lo que hay. ¿Prometes Lolo mirar siempre al fondo, a lo oscuro –por duro que sea- y traerlo a la luz para que todos veamos lo que hay que ver, para que veamos qué es lo que hay?

Sí, prometo.

Pues si es así, amigo Manuel del Pozo, en el nombre de todos mis compañeros y en el mío propio, te declaro Primer Reportero de esta escuela libre de periodismo y de periodistas libres, reportero de pueblo y de barro y de calle, de encuentros y de reencuentros, reportero máximo, Reportero Primero de Esloquehay.

Quiénes somos

Un barrendero, una panadera, un camarero que es autónomo, una maestra, un parado, un viajante, un pensionista, Ernesto ­-que trabaja en un almacén-­, un periodista, una secretaria, un funcionario, una emigrante, un trabajador que acaba de montar una micropyme para autoemplearse, un informático, una estudiante, una enfermera, una jubilada (mujer que trabaja hoy en casa tanto… como cuando aún no estaba jubilada), y María, y Sergio, y Raúl (que también es barrendero), y Miguel Ángel, y José Luis, que está prejubilado­, y una dependienta que tiene un contrato de 12 horas a la semana en una tienda de moda, y Lucía, y Nico, Irene… Somos gente de este pueblo, de esta tierra, de estas calles. Y todas, y todos, hemos puesto (estamos poniendo) un poquito de nosotras, y de nosotros, en este proyecto.

Qué queremos

Queremos contar.

Y queremos contarte.

Y queremos contarnos.

Y queremos que nos tengan en cuenta.

Queremos decirle a todo el mundo lo que pasa aquí, y queremos decir también lo que queremos que pase.

Porque no queremos limitarnos a contar lo que otros hacen y deshacen. Y no queremos tampoco limitarnos a repetir lo que otros cuentan.

En fin, que queremos escribir nosotras la historia de esta tierra. Porque no nos conformamos con leerla. O con mirarla. O con saberla. O con contarla.

Queremos hacerla. Queremos convertir la información en conocimiento, para que el conocimiento se convierta… en acción.

Eso es lo que queremos.

Queremos hacer un portal de noticias, de propuestas, de iniciativas, de reflexiones, de críticas, de sugerencias. Y vamos a tratar de construir con todo eso… conocimiento.

Sí, vamos a montar una página –entre todas las que aparecemos ahí arriba (y contigo también, si te apuntas)-¬, y vamos a intentar llenarla de ideas. De ideas que respondan a nuestros principios, que son la libertad (de las mujeres y los hombres), la igualdad de oportunidades (para las unas y los otros), la independencia (de todo ser humano), la economía circular, la democracia real, la defensa de la naturaleza, la justicia global…

Solo contamos con nuestro tiempo y con nuestro trabajo (aquí nadie va a cobrar). Y solo podemos prometer que intentaremos hacerlo todo lo mejor que sepamos. Nuestro propósito es la comunicación, o sea, crear un espacio para el intercambio, y comunicar. Queremos ser un medio de información, un medio (y un espacio) para el encuentro, para la confluencia de todos los que no nos sentimos representados y/o contados¬ en otros medios.